Correduría oficial de ASOTECAUTO
Más de 10 años y +150 talleres asegurados nos avalan. Diseñamos pólizas a medida del sector con las coberturas críticas que un taller necesita: RC Patronal, RC Probadores, maquinaria, instalaciones y lucro cesante.
No todos los seguros industriales sirven para un taller. Estas son las coberturas críticas que negociamos en cada póliza.
Responsabilidad civil por daños a los vehículos de tus clientes mientras permanecen depositados en el taller. Imprescindible en cualquier póliza de automoción.
Cobertura específica de talleres: cuando un operario conduce el vehículo de un cliente por vía pública para pruebas de rodaje, diagnosis o traslados. En ese momento, el seguro del cliente no siempre opera y la responsabilidad recae sobre el taller.
Protección completa frente a reclamaciones por accidentes en el taller, tanto de clientes y visitantes como de los propios empleados en el desempeño de su actividad laboral.
Cobertura cuando una reparación mal ejecutada provoca daños al cliente o a terceros una vez entregado el vehículo. El momento más delicado del ciclo del taller.
Base multirriesgo del taller: edificio, instalaciones, maquinaria, utillaje, mercancías y equipos frente a incendio, agua, fenómenos atmosféricos, impactos, daños eléctricos y averías internas.
Protección frente a robo en el establecimiento, vandalismo y atraco a empleados durante la actividad del taller y los movimientos de efectivo.
Si el taller debe cerrar tras un siniestro cubierto, la póliza compensa los gastos fijos y la pérdida de beneficios durante el periodo de reconstrucción.
Cobertura legal completa y servicios complementarios que acompañan al taller durante toda la vida de la póliza y, sobre todo, en el momento del siniestro.
Somos la correduría de confianza de la Asociación de Talleres de Almería desde hace más de 10 años. Hemos negociado condiciones específicas con varias compañías que un taller a título individual no obtendría.
Mecánica general, chapa y pintura, electromecánica, neumáticos, mecánica rápida y preitv. La experiencia acumulada en más de 150 pólizas activas nos permite anticipar qué coberturas necesita cada tipo de taller y dónde se quedan cortas las pólizas estándar.
No somos una plataforma web. Cuando hay un siniestro, tratamos el caso directamente con el perito, revisamos la póliza cláusula a cláusula y peleamos por la indemnización que corresponde. Ese es el valor real de una correduría.
Analizamos tu póliza actual (si la tienes), la actividad real del taller, los riesgos críticos y la siniestralidad histórica. Identificamos coberturas que te faltan y lagunas en las que estás pagando sin estar protegido.
Negociamos con varias aseguradoras en paralelo con las condiciones específicas para talleres ASOTECAUTO. Te entregamos una comparativa clara — no solo el precio, también las coberturas clave, sublímites y franquicias.
Renovaciones, modificaciones, alta y baja de maquinaria, partes de siniestro y defensa activa. Tienes un interlocutor directo, no un teléfono 900 con menús automáticos.
Un seguro multirriesgo para taller cubre daños al continente y contenido del local (incendio, agua, robo, fenómenos atmosféricos), maquinaria y utillaje, lucro cesante por paralización, responsabilidad civil de explotación y por trabajos realizados, RC custodia de los vehículos de los clientes mientras permanecen en el taller, defensa jurídica y averías eléctricas. En OMAP diseñamos cada póliza con las coberturas específicas del ramo de automoción.
La responsabilidad civil por custodia no es legalmente obligatoria, pero es imprescindible en cualquier taller: cuando un cliente te deja su vehículo, el taller responde por cualquier daño, robo o incendio que sufra mientras está bajo su custodia. Sin esta cobertura específica, el titular del taller responde con su patrimonio personal.
La RC Probadores cubre los daños que se producen cuando un operario del taller conduce el vehículo de un cliente por vía pública para hacer pruebas de rodaje, diagnosis o llevarlo a una inspección. En ese momento, el seguro obligatorio del cliente puede no estar operativo (porque el conductor habitual no es quien conduce) y la responsabilidad recae sobre el taller. La RC Probadores resuelve ese vacío: cubre tanto los daños causados a terceros en el accidente como los daños al propio vehículo del cliente durante la prueba. Es una de las coberturas más críticas y habitualmente olvidadas en pólizas genéricas de industria. En OMAP la incluimos siempre en las pólizas para talleres.
La RC explotación cubre los daños que el taller causa a terceros durante su actividad diaria dentro del local (por ejemplo, un cliente resbala en la zona de recepción). La RC postrabajos o por productos y trabajos cubre los daños derivados de una reparación mal ejecutada una vez el vehículo sale del taller — fallos en frenos tras una intervención, fugas que provocan un incendio, etc. Un taller necesita ambas.
Sí, siempre que se contrate la cobertura de RC custodia con un capital suficiente. En OMAP negociamos capitales adaptados al valor medio del parque de vehículos que gestiona cada taller, incluyendo vehículos de alta gama cuando procede, y sin límites por unidad irrazonables.
El precio depende de factores como la actividad concreta (mecánica, chapa y pintura, electromecánica, neumáticos), la superficie del local, la facturación anual, el número de empleados, el capital asegurado en continente, contenido y RC, y el histórico de siniestros. Pedir presupuesto en OMAP es gratuito y sin compromiso: analizamos tus necesidades reales y comparamos entre varias compañías.
Si el accidente se debe a un fallo derivado de la reparación (por ejemplo, una pastilla mal montada o una pieza con defecto de instalación), entra en juego la RC por trabajos realizados. Esta cobertura protege al taller frente a reclamaciones de daños personales y materiales del cliente o de terceros afectados. En OMAP nos encargamos además de la defensa del siniestro.